El Laboratorio de Informática Forense Europeo (LIFe) ha sido clave en el esclarecimiento de un caso de presunta manipulación de pruebas judiciales que ha llevado a la investigación del director general de Transformación Digital de la Administración de Justicia, Aitor Cubo. El análisis pericial realizado por LIFe demostró que una grabación forense del testimonio de un menor en un proceso de divorcio había sido alterada mediante la introducción de ruido rosa, alterando así una prueba fundamental en el procedimiento judicial.
El caso, que se inició en un tribunal de Valladolid y ahora se investiga en el Juzgado de Instrucción número siete de Madrid, pone de manifiesto la importancia crítica de la informática forense en la preservación de la integridad de las pruebas digitales en el ámbito judicial. Gracias al riguroso análisis técnico del Laboratorio de Informática Forense Europeo, se pudo determinar que la grabación original había sido intencionadamente degradada, impidiendo su correcta audición y comprometiendo el derecho a un proceso justo.
La denuncia y el Informe Técnico
El padre del menor implicado en el proceso de divorcio solicitó durante el procedimiento judicial acceso al audio que recogía la exploración forense realizada a su hijo en sede judicial. Al recibir la grabación, observó que esta carecía de la calidad suficiente para poder escucharla con normalidad. Tras reclamar al Centro de Atención al Usuario de Justicia (CAU) un formato con mejor calidad, recibió la respuesta de que no existía posibilidad alguna de recuperar el audio.
Ante esta situación, y sospechando una posible manipulación, el denunciante decidió encargar un análisis pericial especializado al Laboratorio de Informática Forense Europeo. El informe técnico elaborado por los expertos de LIFe fue determinante para el caso, ya que mediante técnicas avanzadas de análisis forense digital, se pudo demostrar de manera concluyente que el archivo había sido objeto de manipulación deliberada.
Hallazgos y conclusiones del Análisis Forense
El análisis pericial del Laboratorio de Informática Forense Europeo reveló que se había introducido artificialmente «ruido rosa» en la grabación original. Este tipo de interferencia no estaba presente en el entorno donde se realizó la grabación inicial del testimonio del menor, lo que evidenció una alteración posterior del archivo de audio. El ruido rosa es una señal que contiene todas las frecuencias con igual energía por octava, y su presencia artificial en una grabación judicial constituye una clara evidencia de manipulación.
Con los resultados del informe de LIFe en la mano, el padre interpuso una denuncia ante la Guardia Civil contra Aitor Cubo, como responsable de custodiar las grabaciones de audio y vídeo de las vistas que se celebran en los juzgados. El Juzgado de Instrucción número siete de Madrid ha abierto diligencias y citado al alto funcionario como investigado por presuntos delitos de falsedad en documento público y obstrucción de la Justicia. La jueza ha ordenado la ratificación del informe pericial elaborado por el Laboratorio de Informática Forense Europeo, reconociendo así la validez y rigor técnico del análisis realizado.